Baile

Baile

Yo miro con un triste placer, como en la fiesta Del noble Jerez pálido la copa llena guían las blancas manos trémulas al seco labio rojo: -Y yo muevo mi mano tristemente al corazón vacío,- y a la frente.

Yo veo como un sueño de gasa blanca y oro, en que la llama se abre camino en tanto alado traje que ha de ser luego ceniza, húmeda en lágrimas, cruzar la alegre corte de oro y gasa, yen llanto amargo el rostro se me abrasa.

¡Alma! cuando de vuelta dentro del cuerpo laxo, del frac innoble libres o la prisión dichosa de níveo tul,-la férvida fiesta recuerdes,- ¡mira que debes embridar el cuerpo loco, o que te absorbe con su sed a poco!