En ti pensaba...

En ti pensaba…

En ti pensaba, en tus cabellos que el mundo de la sombra envidiaría, y puse un punto de mi vida en ellos y quise yo soñar que tú eras mía.

Ando yo por la tierra con los ojos alzados -¡oh, mi afán!- a tanta altura que en ira altiva o míseros sonrojos encendiólos la humana criatura.

Vivir: -Saber morir; así me aqueja este infausto buscar, este bien fiero, y todo el Ser en mi alma se refleja, y buscando sin fe, de fe me muero.