IV - Yo visitaré anhelante...

IV - Yo visitaré anhelante…

Yo visitaré anhelante Los rincones donde a solas Estuvimos yo y mi amante Retozando con las olas.

Solos los dos estuvimos, Solos, con la compañía De dos pájaros que vimos Meterse en la gruta umbría.

Y ella, clavando los ojos, En la pareja ligera, Deshizo los lirios rojos Que le dio la jardinera.

La madreselva olorosa Cogió con sus manos ella, Y una madama graciosa, Y un jazmín como una estrella.

Yo quise, diestro y galán, Abrirle su quitasol; Y ella me dijo: “¡Qué afán! ¡Si hoy me gusta ver el sol!”

“Nunca más altos he visto Estos nobles robledales: Aquí debe estar el Cristo, Porque están las catedrales.”

“Ya sé dónde ha de venir Mi niña a la comunión; De blanco la he de vestir Con un gran sombrero alón.”

Después, del calor al peso, Entramos por el camino, Y nos dábamos un beso En cuanto sonaba un trino.

¡Volveré, cual quien no existe, Al lago mudo y helado: Clavaré la quilla triste: Posaré el remo callado!