XLVI - Vierte corazón tu pena...

XLVI - Vierte corazón tu pena…

Vierte, corazón, tu pena Donde no se llegue a ver, Por soberbia, y por no ser Motivo de pena ajena.

Yo te quiero, verso amigo, Porque cuando siento el pecho Ya muy cargado y deshecho, Parto la carga contigo.

Tú me sufres, tú aposentas En tu regazo amoroso, Todo mi amor doloroso, Todas mis ansias y afrentas.

Tú, porque yo pueda en calma Amar y hacer bien, consientes En enturbiar tus corrientes Con cuanto me agobia el alma.

Tú, porque yo cruce fiero La tierra, y sin odio, y puro, Te arrastras, pálido y duro, Mi amoroso compañero.

Mi vida así se encamina Al cielo limpia y serena, Y tú me cargas mi pena Con tu paciencia divina.

Y porque mi cruel costumbre De echarme en ti te desvía De tu dichosa armonía Y natural mansedumbre;

Porque mis penas arrojo Sobre tu seno, y lo azotan, Y tu corriente alborotan, Y acá lívido, allá rojo,

Blanco allá como la muerte, Ora arremetes y ruges, Ora con el peso crujes De un dolor más que tú fuerte,

¿Habré, como me aconseja Un corazón mal nacido, De dejar en el olvido A aquel que nunca me deja?

¡Verso, nos hablan de un Dios Adonde van los difuntos: Verso, o nos condenan juntos, O nos salvamos los dos!