El beso

El beso

Hoy, no sé por qué, el viento ha tenido un hermoso gesto de renuncia, y los árboles han aceptado su quietud. Sin embargo (y es bueno que así sea) una guitarra organiza obstinadamente el espacio de la soledad. Acabamos sabiendo que las flores se alimentan en la fértil humedad. Ésa es la verdad de la saliva. De “Poesía completa” Alfaguara Editores, 2005 Versión de Ángel Campos Pámpano