De qué sedas están hechos tus dedos, De qué marfil tus muslos lisos, De qué alturas llegó a tu andar La gracia de gamuza con que pisas.
De qué moras maduras se extrajo El sabor acidulado de tu seno, De qué Indias el bambú de tu cintura. El oro de tus ojos, de dónde vino.
A qué mecer de ola vas a buscar La línea serpentina de tus caderas, De dónde nace la frescura de esa fuente Que sale de tu boca cuando ríes.
De qué bosques marinos se soltó La hoja de coral de tus puertas, Qué perfume te anuncia cuando vienes A rodearme de deseo las horas muertas.
De “Poesía completa” Alfaguara Editores, 2005 Versión de Ángel Campos Pámpano