Alcoba cerrada

Alcoba cerrada

Por detrás de la puerta, guardado por cerrojos de silencio y de agua, esperando, desnudo, tu cuerpo. Tibiamente, mansamente desnudo, hermoso hasta el dolor. No entraré a descubrirte. No violaré el santuario de tu carne entreabierta. Demasiado peligro para sólo una vida, demasiado pecado para tan sólo un alma.

De “Alcoba del agua” 2002