Como el urgente viento de Levante te adentras en mi alcoba, alocando mis folios y mis ansias, trastocando los puntos cardinales, hurgando en mis más escondidos secretos. Sin respeto escarbas en mi cuerpo, me lastimas de semen y de dudas, me cambias de improviso los pocos referentes que aún sostenían el mundo. No puedo detenerte. Me visto de veleta y señalo hacia el Este mientras que estás conmigo.
De “Alcoba del agua” 2002