Te buscaré en los mapas, lentamente palpando las líneas divisorias, sorteando montañas y estaciones, descifrando el azul del mar y de los ríos, lentamente acechando un nombre que te diga y me alimente, un resquicio de luz hecha palabra, ciudad, pueblo, accidente, tal vez tierra. Volviendo del revés la geografía, te buscaré, por entre los dibujos y los signos pintados, lentamente, sin tregua, sin remedio, lentamente en los atlas, sin fe, sin esperanza.
De “Alcoba del agua” 2002