Sombra de Ana

Sombra de Ana

A Blanca

Pasa tu mano por mis cabellos, Ana, pasa tu mano. Seré un muchacho a tus consejos, Ana, un anciano. Mira la nieve teñir mi frente, Ana -los desengaños. Vivir me pesa en este mundo, Ana, tengo mil años. La llama viva que me consume, Ana, no me da tregua. Y nada veo porque soy luz, Ana, vivo sin cuerpo. Pasa tu mano por mis cabellos, Ana, pasa tu mano, sin decir nada dame consejos, ya, que estoy cansado.

13 de febrero de 1943

De “Poemas del alquimista” Galaxia Gutemberg 2002