En cualquier elemento el hombre es tirano, prisionero o traidor… A. Pushkin
Yo estuve en México, escalé las pirámides impecables moles geométricas desparramadas por el istmo de Tehuantepec. Quiero creer que las hicieron visitantes del cosmos pues estas obras suelen edificarlas los esclavos y el istm0 está cubierto de hongos pétreos.
Los ídolos de arcilla son tan fáciles de falsificar que propician rumores. Bajorrelieves varios, con cuerpos de serpientes y el alfabeto indescifrable de una lengua que ignoró siempre la conjunción o. ¿Qué contarían si empezaran a hablar?
Nada. En el mejor de los casos, las victorias sobre tribus vecinas y cabezas partidas. Que la sangre del hombre vertida en el altar del Dios del Sol le fortalece un músculo. Que el sacrificio nocturno de ocho jóvenes fuertes garantiza el alba con mayor seguridad que un despertador.
De cualquier modo es preferible la sífilis o las fauces mortíferas de aquellos unicornios de Cortés, al sacrificio. Si te toca en suerte alimentar con tus ojos a los cuervos es preferible que el asesino sea asesino y no un astrónomo. En general, sin esos españoles es muy poco probable que hubiesen llegado a tener la certeza de que alguna cosa les había pasado.
Es aburrido vivir, querido Eugenio. Dondequiera que vas la estupidez y la crueldad te siguen. Me da pereza encerrar eso en versos. Como dijo el poeta: «En cualquier elemento…». ¡Qué lejos vio desde sus marismas natales! Yo agregaría: en cualquier latitud.
1975
De “No vendrá el diluvio tras nosotros” (Antología 1960-1996) Versión de Ricardo San Vicente