Nosotros no dormimos en el lecho paterno...

Nosotros no dormimos en el lecho paterno…

Por la tarde te examinarán en el amor San Juan de la Cruz Nosotros no dormimos en el lecho paterno. No queremos tendernos sobre ese venerable lugar donde nacieron y murieron y amaron nuestros antepasados. Al examen nocturno del amor acudimos a deshora y por libre. En el camino somos un caballo y un potro. Corremos sobre líneas ideales muy próximas, nunca sobre la misma. Nuestro mejor relincho anuncia que ha llegado la libertad al mundo, y se lo dedicamos al poeta que dijo que un día nacerían hombres como nosotros y que nos esperaba. Ya pisamos la tierra. Hablamos y lloramos, igual que en la Ilíada los caballos de Aquiles. El amor nos transmuta y hace que esta semana vengan nuestros dos nombres en un número extra de la revista Time al lado de los hombres más bellos del planeta, porque somos como ellos, según su directora, luminosos y oscuros, rudos y delicados.