Las palabras se han gastado para siempre...

Las palabras se han gastado para siempre…

Las palabras se han gastado para siempre. El cielo que habitamos ya no existe. Las casas se han poblado de vacío. Y yo soy los harapos de los días felices que recuerdo como un dolor que suele sin heridas. Fuimos sombras que el viento ha ido borrando. Somos charcas abandonadas en el tiempo. Todos los espejismos se han quebrado. Sólo queda el instante de las cruces.

De “Los espejos del mar” 1998