Llegas de cualquier sitio y, elegido al azar, sin mapas, sin señales, el otro lado esconde la sorpresa feliz y azul. Entonces permanece la ruptura intacta. Entonces fuera o dentro impide su difusión. El viaje trae un orden en cadena, un movimiento ansioso que repite su dispersa memoria: ya nadie nos indica que el error desconocido o su secreto sirva robado y oprimido, tiempo arenoso que se va.
Todo va a ser abandonado.
De “El laberinto azul”, 2001