Junto al rescoldo ha dormido...

Junto al rescoldo ha dormido…

un perro rojo como la miel. La boca

le sabe a color malva, a religión y a cuarzo. El animal vigila cada gesto y su propio miedo. No toma el pan de la mano. Tampoco salta para atraparlo antes de que llegue a la alfombra. De “El hombro izquierdo” 1997