Tan sólo unas semanas y algo hurga...

Tan sólo unas semanas y algo hurga…

sin pasado en la tierra, solo y de buen humor en los pulgares del domingo; aunque siga volviéndose sin causa cuando es la voz pequeña la que llama.

Bajo los soportales las mujeres pasean con los hijos del año de la sequía, se paran para ofrecerlos aún no horripilados a la mueca del hombre. Que hablaría bajito, muy bajito, en el dialecto del dolor; pero hace sonar sus llaves. De “El hombro izquierdo” 1997