Tras el biombo de espejos de la memoria, en la hoja de octubre caída al calendario, entre los pliegues fríos de la sábana te escondes. No evitarás el sueño del temor a los sueños.
Cuando la luz se apague, la ola que cubre -mar vertical- todo el horizonte, la que no logran los ojos abarcar, tu Ola, ha de volver.
Cuando apague la luz va a alzarse como el vértigo el mar puesto de pie: desde el fondo sobrecogido de mi cuarto. De “Escritura o paraíso” 1998