Sin equipaje

Sin equipaje

Te lo llevaste todo, Niño Perdido, tras de ti. Los juegos a inventarse palabras, el abrazo azul del albornoz tan cálido, la ortografía de regaliz en mi buzón, el tirachinas descubierto en la colcha de bodas de mis padres y aquellas esperas insufribles con un final -perdóname- de flores asomando su tierno disimulo de pétalos ocultos a la espalda.

Todo se fue contigo a ese país hacia el que tú vuelas ahora y del que yo regreso. De “Escritura o paraíso” 1998