Sin sombra

Sin sombra

Como tantas otras veces pero ya nunca más has de venir de noche hasta mi cuarto y mostrarme el camino del cielo hacia la Isla.

Como tantas otras veces no esperaré tu rostro tras el cristal empañado de mi ventana ni me sorprenderá tu sombra revuelta entre mis calcetines, sombra oculta bajo alguna camisa o en la raya perfecta de un pantalón planchado.

Con el seguro azar indiferente, hasta el próximo remordimiento, hasta la próxima indefensión, nos despedimos. Como tantas otras veces, pero ya nunca más.

De “Escritura o paraíso” 1998