Vine para decir tu primavera Digo para nombrar dulce tus aves Por abrirte las flores que tú sabes Para hacerte de todas la primera
Era hermosa la tarde y cómo era Si la evoco de pronto ya ni cabes Eres tarde infinita ya sin llaves Estás en donde esté y yo te quiera
Que estás en donde estoy hoy y te quiero Ya no me importará decir me muero Porque no será cierto de seguro
Pero vine no más para decirte Que ya no podrás irte ni morirte Por más que se haga triste y ponga oscuro De “A eso de la tarde” 1961