No te tardes que me muero, carcelero, no te tardes que me muero.
Apresura tu venida porque no pierda la vida, que la fe no está perdida. Carcelero, no te tardes que me muero.
Sácame d’esta cadena, que recibo muy gran pena, pues tu tardar me condena. Carcelero, no te tardes que me muero.
La primer vez que me viste, sin te vencer me venciste; suéltame, pues me prendiste. Carcelero, no te tardes que me muero.
La llave para soltarme ha de ser galardonarme, propiniendo no olvidarme. Carcelero, no te tardes que me muero.
Fin
Y siempre cuando vivieres haré lo que tú quisieres si merced hacerme quieres. Carcelero, no te tardes que me muero.