Alza tus brazos, ellos encierran a la noche, desátala sobre mi sed, tambor, tambor, mi fuego.
Que la noche nos cubra con una campana, que suene suavemente a cada golpe del amor.
Entiérrame la sombra, lávame con ceniza, cávame del dolor, límpiame el aire: yo quiero amarte libre.
Tú destruyes el mundo para que esto suceda tu comienzas el mundo para que esto suceda.