Pensabas que el que deserta de la vida vive en el desierto W. Szymborska
Estar así. No temer al tiempo, ni al hogar, ni al abandono, ni al residuo que queda tras un día de silencio.
Desterrar el miedo.
Ni oscuridad, ni viento de cometa han de abrir estas ventanas.
La madurez supuesta está formada por signos invisibles de derrota, por los desnudos ritos que celebra la ausencia.
Estar así: la utilidad del pan y la nostalgia de los atardeceres vivos cargados de palabras habitadas.
Sepultar las tablas diversas del recuerdo, que lo que cubre la tierra, si no es semilla, se pudre.
Estar así. No más temor al destino: la incertidumbre espesa de un día de lluvia al amparo de un sueño que, seguramente, nunca habrá de ser cumplido, nunca, nunca, nunca habrá de ser cumplido. * * *