XXX. Dormidas en el ático han quedado...

XXX. Dormidas en el ático han quedado…

la sombra del reloj en las cortinas, la brújula del sueño y de las nubes que giran sin dejar lluvia en las tejas. He vuelto las vasijas boca abajo y es blanca soledad lo que derraman al suelo contagiado de alas secas. La rosa de los vientos he tomado naciendo del escombro. Hay un destino que llama desde el mar y oigo bocinas silbando entre la niebla que clarea. Un nuevo sol desnudo se levanta detrás de los cristales del rocío, un nuevo mar de índigas espumas y cándidas ciudades ribereñas. Recuerdo los naranjos y la aulaga… Ya es vano recordar, que quiero olvido, eterno bebedizo de esperanza y enjambres de hojas verdes en las manos.