Un esplendor sin velos en el hueco del aire ¿quién no ama a las gaviotas que desprenden tus buenos modales? quemando impaciencias en el corazón del mar deja ondear el ritmo de una veleta altanera por otra parte nada es más digno de ti que el pudor de un párpado humedecido
(pero tú te equivocas de tristeza y de lámpara soñadora pequeña casa gris tristeza de la lámpara de las abnegaciones en el fondo marítimas por una extraña coincidencia camisa gris apenas con toda el alba esencial de una botadura de barco me deslizo camisa hacia el infinito me deslizo camisa con placer)