He aquí el mar alzado en un abrir y cerrar de ojos de pastor He aquí el mar sin sueño como un gran miedo de tréboles en flor y en postura de tierra sumisa al parecer Ya se van con sus lanas de evidencia su nube y su labor A la sombra de un olmo nunca hay tiempo que perder
Crédula exquisita la oscuridad sale a mi encuentro Mi frente abriga la corteza del pan que llevo adentro cortado a pico sobre un pájaro inseguro
Y así me alejo bajo la acción del piano que me cose a las plantas precursoras del mar Un ciervo de otoño baja a lamer la luna de tu mano Y ahora a mi orilla el mundo se empieza a desnudar para morirse de árboles al fondo de mis ojos.
Mis cabellos se llenan de peces de penumbra y de esqueletos de navíos forzosos
Sin ir más lejos tú eres fría como el hacha que derriba el silencio en la lucha entre el paisaje y su golpe de vista
Mas cuando el cielo exporta sus célebres pianistas y la lluvia el olor de mi persona cómo tu hermoso corazón se traiciona