Naturaleza muerta

Naturaleza muerta

El precio de tu silencio y la aureola de las losas el día reducido a tu mano la mano reducida a su invierno apremiante

la salida deja que mueran sus mirlos soltando una carne azulada como los ojos que siguen lentamente fuera del dominio del oro tus piernas irradiantes

todo lo imprevisto en el relámpago de un cuchillo todo el horizonte en la espera de un sobresalto todos los secretos todos los pesares en una estrella