Entre tú y yo el cielo ahogaba a su presa entre el orden y tú la fuga encamaba a sus peldaños entre el ala y yo el alba amaba su sangre fría
Entre tú y yo los verdores innatos soltaron el pecho de vidrio y de trueno arrastrando carriles de espuma gracia inútil en los parajes dolorosos para una sola persona
Escombros de llanura por todas partes donde la boca serpea cuando mi cadáver aún está en su casa