Anda el agua de alborada...

Anda el agua de alborada…

(Romance popular.)

Doraba la luna el río -¡fresco de la madrugada!-. Por el mar venían olas teñidas de luz de alba.

El campo débil y triste se iba alumbrando. Quedaba el canto roto de un grillo, la queja oscura de un agua.

Huía el viento a su gruta, el horror a su cabaña; en el verde de los pinos se iban abriendo las alas.

Las estrellas se morían, se rasaba la montaña; allá en el pozo del huerto la golondrina cantaba.