Espejeo de estío

Espejeo de estío

Sol único hecho agua, todo el mar rumia y dormita como un solo monstruo de todos. En un lejos total, entre el vapor ajeno las costas son de ópalo. Trae el viento completo olor a la otra isla, visión mayor del trópico con la mujer universal bajo el caobal secreto del dios loro.

Sube la tarde, el cielo bate un cobre amarillo suntuoso, bandadas lentas van por el jardín del pensamiento roto.

Pasa una claridad de hechos más áureos el cercano infinito. Sólo rojo de velas un total navío nos cubre el imposible conseguido viniendo a lo oriental más misterioso.