Octubre II

Octubre II

A través de la paz del agua pura, el sol le dora al río sus verdines; las hojas secas van, y los jazmines últimos, sobre el oro a la ventura.

El cielo, verde, en la más libre altura de su ancha plenitud, deja los fines del mundo en un extremo de jardines de ilusión. ¡Tarde en toda tu hermosura!

¡Qué paz! Al chopo claro viene y canta un pájaro. Una nube se desvae sin color, y una sota mariposa,

luz, se sume en la luz… y se levanta de todo no sé qué hálito, que trae, triste de no morir aún más, la rosa.