En el fondo de mis sueños Siempre te encuentro cuando amanece.
Qué ensanchamiento en el exilio, por el vagabundaje de claras fuentes azules; Por el soplo de la tierra.
Costumbre angélica. Evadida hacia otra queja, vuela con los pájaros, sueña con las nubes; Levanta raíces inquietas en el agua.
En el fondo de mis sueños La aurora fugitiva. Sólo la sombra Concluye mi única estrella, mi último día. De “Elena y los elementos” 1951