Con flores pintadas en nuestro cuerpo
y la bujía en cada mano
lo único que pasa es el silencio
pero los recuerdos son fieles y
al lado de nosotros murmuran
sobre la máscara la piel o la palabra enorme:
«Oye mi amor hacia ti». «Oye mi grito por ti».
De “Por cuál causa o nostalgia” 1981