No estás conmigo...

No estás conmigo…

No estás conmigo. Ignoro tu imagen. No pueblo tu gran olvido. Pasarán los años. Un rapto sin control como la dicha habrá en el sur. Con la riqueza mágica del encuentro, vuelve hasta mí, sube tu silencioso fervor, tu súplica por los viajes, tu noche y tu mediodía.

Apareces.

Tu órbita desafía toda distancia.

Entonces, para iluminar el presente, tú y yo acariciamos la llaga de nuestro antiguo amor.

De “Animal de costumbre” 1959