Retrato de la bella desconocida

Retrato de la bella desconocida

En todos los sitios, en todas las playas, estaré esperándote. Vendrás eternamente altiva Vendrás, lo sé, sin nostalgia, sin el feroz desencanto de los años Vendrá el eclipse, la noche polar Vendrás, te inclinas sobre mis cenizas, sobre las cenizas del tiempo perdido. En todos los sitios, en todas las playas, eres la reina del universo.

¿Qué seré en el porvenir? Serás rico dice la noche irreal. Bajo esa órbita de fuego caen las rosas manchadas del placer. Sé que vendrás aunque no existas. El porvenir: Lobo helado con su corpiño de doncella marítima. Me empeño en descifrar este enigma de la infancia. Mis amigos salen del oscuro firmamento Mis amigos recluidos en una antigua prisión me hablan Quiero en vano el corcel del mar, el girasol de tu risa El demonio me visita en esta madriguera, mis amigos son puros e inermes.

Puedo detenerme como un fantasma, solicitar de mis antepasados que vengan en mi ayuda. Pregunto: ¿Qué será de ti? Trabajaré bajo el látigo del oro. Ocultaré la imagen de la noche polar.

¿Por qué no llegas, fábula insomne?

De “Elena y los elementos” 1951