Si vuelvo a la mujer, y comienzo por el pezón que me trae desde su valle profundo, y recupero así mi hogar en el blanco desierto y en la fuente mágica.
Si alzando los brazos, corto la luna. Si pregunto: ¿y nuestro amor? Si ella y yo nos encontramos muy ufanos.
Si la mujer sensible se inclina de nuevo a la tierra, Estrella cálida, azul y azur.
Si se detiene bajo la lluvia, inmóvil, más inmóvil que todos los siglos reunidos en una cáscara vacía.
Si en la grey estamos de paso y vamos aprisa. si la vida teje la trama ilusoria. si es difícil en las condiciones en que trabajo, ser la compasión de nadie.
Sin fingir y sin apoyo en las varillas mágicas de la loba, no olvidas comenzar por el pezón.
Si con el mismo ojo del precioso líquido que es la tarea de las nubes.
Si son desenvueltas mis maneras me pesa el habla. Si no nos pillan. Si salgo en lugar de los pensamientos. Si borro el brote difuso en mi desvelo. Si hace frío, si la mañana es clara. Si vuelvo a ti, si muero, si renazco en ti.
Sí, en el interior; es mi promesa. Si esta irisada raya, relámpago súbito, oh Solo de sed.
De” Lo huidizo y permanente” 1969
Transfiguración del amor
Ella, la heroína de los infiernos Desenvuelve en el hombre Virajes de la cabeza Como los reyes en una postal.
En un pie la esquila de los niños En mi boca una punta de sol frenético Como la mancha dorada En la muerte, Como el mensaje de los paraísos En las túnicas dormidas con libertad Transforma el bosque en guante de ruiseñor En uvas de nieve, En la conspiración Que mencionan sus manos.
El que barniza la sombra allá está el más puro enigma Para esconderla en el interior del Océano Las sienes devueltas al aire feérico Bajo una playa trazó señales en el desencanto Esperando el vértigo que fluía de esa crisis nupcial O cada extravío entre bahías florecientes En las oleadas que gravitan al alba O una copa llameante a la izquierda para alcanzar el Misterio.
De “Elena y los elementos” 1951