Soy una mujer sin problemas

Soy una mujer sin problemas

Todos lo saben y entonces buscan mi compañía para charlar por las noches. Sin embargo yo conozco a alguien que quiere morir en paz consigo mismo y me produce estremecimientos, insomnio, soledad, porque la paz conmigo misma sería una guerra sin fin, dos o tres asesinatos inevitables y alguna entrega desmedida que no entra en mis planes. Sin embargo yo sueño por las noches con un jardín inmenso donde los muertos se levantan para saludarme; yo sueño con un hombre que me inquieta y como lo ignora me habla amigablemente del resto del mundo y de mis múltiples amores, tan simpáticos, tan apropiados como tema de conversación. De “Mujer de cierto orden” 1967