Yo que moriré vendiendo las joyas que nunca tuve extiendo esta mano como si blandiera guante de encaje que no conoció porque hizo domésticas tareas con sentido histórico hartazgo y cierta dignidad yo que moriré espero limpia y perfumada y es probable con olor a decencia no olvidaré el escenario inaugural donde se encendieron y apagaron las luces donde creció mi adolescencia y murió mi juventud
De “Regreso a la patria” 1989