Melancolía

Melancolía

La sutil hilandera teje su encaje oscuro con ansiedad extraña, con paciencia amorosa. ¡Qué prodigio si fuera hecho de lino puro y fuera, en vez de negra la araña, color rosa!

En un rincón del huerto aromoso y sombrío la velluda hilandera teje su tela leve. En ella sus diamantes suspenderá el rocío y la amarán la luna, el alba, el sol, la nieve.

Amiga araña: hilo cual tú mi velo de oro y en medio del silencio mis joyas elaboro. Nos une, pues, la angustia de un idéntico afán.

Mas pagan tu desvelo la luna y el rocío. ¡Dios sabe, amiga araña, qué hallaré por el mío! ¡Dios sabe, amiga araña, qué premio me darán!