Porque la tarde es gris y todos hablan

Porque la tarde es gris y todos hablan

Porque la tarde es gris y todos hablan yo escucho dilatarse un gran silencio. Las gentes van juntando más palabras: yo no sé de sus voces ni sus ecos.

Los árboles se alejan lentamente entre la tibia niebla del paseo mientras las frases caen como gotas y apenas van cambiando los acentos.

Porque la tarde se va haciendo noche los murmullos son más, los ruidos menos y los pájaros se hunden en la sombra:

aún los oigo cantar; ya no los veo. Tanto sonido inútil, derramado, si dos palabras bastan hoy: te quiero.