Viaje sin partida

Viaje sin partida

No amarse ahora, pero haber amado. Y encontrarse otra vez, recuerdo grave como el de alguna flor de aroma suave que se mustia en un libro ya olvidado,

Va surgiendo el recuerdo desvelado: una palabra, un gesto… Es una clave que nadie descifró, que nadie sabe; recinto nuestro, cántico inviolado.

Estamos en silencio, frente a frente. Y sin verte, yo sé que me has mirado con no sé qué recuerdo transparente

en los ojos lejanos… No has cambiado. Y es dulce estarse así, indolentemente, pero no amarse ya. Haberse amado.