No sé lo que hay detrás de tu voz. Nunca te vi, vos sos los discos Que pueblan por las noches este departamento de París.
Te busqué en Buenos Aires, pero sabés seguro Cuántos espejos de mentira te hacen pifiar la esquina, Como después de andar de bache en bache Acabás con ginebra en un boliche Murmurando la bronca del despiste.
No sé, ya ves, ni como sos, Tengo las fotos de tus discos, gente Que te conoce y te escribe, Paredes de palabras con glicinas Y vos detrás, inalcanzable siempre.
(Y esto que digo Susana es también la Argentina donde todo puede esconder la estafa si no sabemos ser como el farol del barrio, o como aquí sus tangos, vigías de la noche y la esperanza).