De colinas y vientos de cosas que se denominan para entrar como árboles o nubes en el mundo
De enigmas revelándose en las lunas rotas contra el aljibe o las arenas yo he dicho y esperado
Creo que nada vale contra esta caricia abrasadora que sube por la piel Ni el silencio, ese desatador de sueños
Vivir oh imagen para un ojo cortado boca arriba perpetuo