Neurastenia

Neurastenia

Le spectre de la realité traverse ma pensée Víctor Hugo

Huraño el bosque muge su rezongo, y los ecos, llevando algún reproche, hacen rodar su carrasqueño coche y hablan la lengua de un extraño Congo.

Con la expresión estúpida de un hongo, clavado en la ignorancia de la noche, muere la Luna. El humo hace un fantoche de pies de sátiro y sombrero oblongo.

¡Híncate! Voy a celebrar la misa. Bajo la azul genuflexión de Urano adoraré cual hostia tu camisa:

«¡Oh, tus botas, los guantes, el corpiño…!» Tu seno expresará sobre mi mano la metempsícosis de un astro niño.

Nirvana crepuscular

Con su veste en color de serpentina, reía la voluble Primavera… Un billón de luciérnagas de fina esmeralda, rayaba la pradera.

Bajo un aire fugaz de muselina, todo se idealizaba, cual si fuera el vago panorama, la divina materialización de una quimera…

En consustaciación con aquel bello nirvana gris de la Naturaleza, te inanimaste… Una ideal pereza

mimó tu rostro de incitante vello, y al son de mis suspiros, tu cabeza durmióse como un pájaro en mi cuello!…