A Violeta
Hay algo noble en todas las espadas. Hay algo noble en todos los jinetes. Y espadas nobles hay en manos regias, y audaces horas y monarcas santos que cabalgan enfermos, poseídos por una gracia que el temor destruye. Ellos nunca quisieron ser los dioses pues Dios era su sueño y su vigilia. Hay espadas que empuña el entusiasmo y jinetes de luz en la hora oscura.
De “Europa” 1986