Voces

Voces

Para el corazón que no duda, las blancas flores del ciruelo.


Las flores han caído: ahora nuestras mentes están tranquilas.


Mientras dormía profundamente, muy fatigado, la primavera tocaba a su fin.


El mendigo tiene el cielo y la tierra como ropa de verano.


Silencio: una hoja se hunde en el agua clara.


La noche es larga; el sonido del agua dice lo que pienso.


Escuchamos los insectos y las voces humanas con distintos oídos.


El año se va: oculto mis canas a mi padre.