Cancioncilla

Cancioncilla

Quise una vez y para siempre -yo la quería desde antaño- a ésa mujer, en cuyos ojos bebí mi júbilo y mi daño…

Quise una vez -nunca así quise ni así querré, como así quiero- a ésa mujer, en cuyo espíritu fundí mi espíritu altanero.

Quise una vez y desde nunca -ya la querré y hasta que muera- a ésa mujer, en cuya boca gusté -otoñal- la Primavera.

Quise una vez -nadie así quiso ni así querrá, que es arduo empeño- a ésa mujer, en cuyo cálido regazo en flor ancló mi ensueño.

Quise una vez -jamás la olvide vivo ni muerto- a ésa mujer, en cuyo ser de maravilla remorí para renacer…

Y ésa mujer se llama… Nadie, nadie lo sepa -Ella sí y yo-. Cuando yo muera, digas -sólo- quién amará como él amó?