Franco... tuya es la hacienda...

Franco… tuya es la hacienda…

Franco… tuya es la hacienda… la casa, el caballo y la pistola… Mía es la voz antigua de la tierra. Tú te quedas con todo y me dejas desnudo y errante por el mundo… mas yo te dejo mudo… ¡mudo!… Y cómo vas a recoger el trigo y a alimentar el fuego si yo me llevo la canción?