Digo patria, y a veces me parece que mujer digo y que su cuerpo beso, digo mujer y siento que me mece una cuna de tierra desde el hueso.
Se me viene a la boca un nombre como un sabor de tristeza y de esperanza. A la ventana de un amor me asomo y hacia él el corazón se me abalanza
Me parece que sois la misma cosa, la misma luz astral, la misma pena, la misma soledad, la misma rosa cortada, y esa música que suena
-patria, mujer- entre la oscura brinda que el viento herido de la tarde mueve, y esa nube que vagamente ronda y por los campos y los ojos llueve.
Pequeño campo de batalla, mira guerra civil y rastro de amargura y un muerto no del todo que respira, que aun en tus besos su esperanza apura.