Holocausto

Holocausto

Llenábanse de noche las montañas, y a la vera del bosque aparecía la estridente carreta que volvía de un viaje espectral por las campañas.

Compungíase el viento entre las cañas, y asumiendo la astral melancolía, las horas prolongaban su agonía paso a paso a través de tus pestañas.

La sombra pecadora a cuyo intenso influjo arde tu amor como el incienso en apacible combustión de aromas,

miró desde los sauces lastimeros, en mi alma un extravío de corderos y en tu seno un degüello de palomas.